25% de los menores utiliza aplicaciones de compras en el móvil

Si los niños dispusieran de dinero ilimitado, harían compras masivas, caprichosas y sin pensar en sus consecuencias.

Antiguamente la dificultad de conseguir dinero sin que sus padres se enterasen daba lugar a que las compras que un menor pudiese hacer por su cuenta se redujesen a cantidades pequeñas. Sin embargo, los dispositivos móviles son tanto un cuaderno de bitácora personal de los menores como un monedero virtual y, aunque realizar compras a través del móvil de los progenitores es más complicado que hacerlos desde el terminal personal que hayamos facilitado al menor, los datos demuestran que hay motivos para preocuparse.

Actualmente el 94,7% de los menores de entre 13 a 17 años dispone de apps transaccionales, es decir, que ofrecen posibilidades de compra.

A pesar del riesgo que puede entrañar que los niños utilicen apps con funcionalidades de compra integradas, lo realmente llamativo es que el 24,6% de estos menores utiliza aplicaciones de grandes plataformas de shopping online, a las que dedica una media de 5 visitas diarias.

Que el niño acceda a aplicaciones de compras no tiene por qué suponer un problema siempre y cuando no disponga de los medios necesarios para efectuar una compra sin conocimiento de sus padres, algo no tan extraño teniendo en cuenta la facilidad para ingresar los datos de una tarjeta bancaria dentro del móvil o, como hizo la hija de Bethany Howell, utilizar la huella dactilar de los padres para realizar compras compulsivas a través del móvil.

De hecho, el top de apps de e-shopping está coronado por eBay (4,7% de menores entre 13 y 17 años), Amazon Compras (7,3%) y, en primera posición con un 12,1% de usuarios de 13 a 17 años con la app instalada, AliExpress, el megacomercio chino caracterizado por vender artículos muy baratos y con plazos de entrega largos, de modo que los padres reciben la compra del niño semanas después de haberse efectuado la transacción.

Para evitar sorpresas desagradables, hay que partir de la base de que un menor sin ingresos propios no debería realizar compras sin el conocimiento ni consentimiento de sus tutores.

¿Cómo saber si nuestro hijo pertenece al 25% de chavales que utiliza durante más de una hora al día este tipo de aplicaciones de compra online? Afortunadamente, existen apps que permiten monitorizar el uso que hacen los niños de su móvil y los tiempos que invierten en cada app, como hace Smartme Family, que se instala tanto en el móvil de los adultos como en el de los menores a los que queremos hacer un seguimiento. Estaremos informados en todo momento y podremos evitar disgustos. La aplicación supone un recurso para la educación en positivo, de manera que los chicos también tengan conciencia de los propios usos para formarles en un uso responsable.

Cuando el problema ya está encima y no hay espacio para la confianza y la educación en positivo siempre podemos prohibirlo y configurar el teléfono para que no se puedan realizar compras con la tarjeta de crédito asociada al dispositivo, así como activar la función para solicitar una contraseña cada vez que se intente realizar una compra o hacer un pago a través de una app. Esta función se habilita desde ‘Ajustes’ > ‘Controles de usuario’ > ‘Pedir autentificación para realizar compras’ si operamos desde un dispositivo Android y desde ‘Ajustes’ > ‘General’ > ‘Restricciones’ > ‘Activar restricciones’ y desactivar la opción ‘Compras en la app’.

También hay que estar pendiente de si se reciben en el hogar paquetes o sobres inesperados, incluso aunque no estén dirigidos al menor; si llegan acuses de recogida de mensajería o si el niño regresa a casa con paquetes ya que muchas plataformas dan la opción de recoger las compras en establecimientos de terceros que se camuflan perfectamente en las mochilas escolares.

En caso de descubrir una compra no autorizada por parte del menor, lo más importante, además de averiguar en qué se ha gastado el dinero nuestro hijo es saber de dónde ha sacado el dinero para ello: si ha tirado de ahorros personales que tiene almacenados en una cuenta de Paypal, si dispone de una tarjeta de crédito vinculada a su propia cuenta bancaria o si, por el contrario, el dinero proviene directamente de los ingresos familiares…

En ocasiones, contestar estas preguntas nos dirigen a problemas más graves como robos a los padres, malgasto de los ahorros del menor o deudas que el niño está contrayendo que deben ser atajadas cuanto antes para que el niño no ponga en riesgo su ciberseguridad y su futuro.


Si quieres conocer qué Apps usan tus hijos y durante cuánto tiempo descarga Smartme Family ®. Te ayudaremos a prevenir comportamientos potencialmente peligrosos.

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